En este cuadro, titulado Personalidad doble , el estilo de Iñaki resulta inmediatamente reconocible: dos figuras humanas aparecen levemente desplazadas del eje central, construidas a partir de una paleta reducida, con un marcado juego de luces y sombras y el uso de la línea como principal recurso estructural y decorativo. Con cada nueva obra, el artista continúa sorprendiendo, evidenciando un dominio sólido de la técnica y una constante exploración de giros inesperados. Lo más llamativo es la sensación de superposición: el dibujo parece compuesto por dos imágenes coexistentes, claramente identificables y separables. Una de ellas se presenta más elegante y depurada; la otra, más áspera y angular. Ambas funcionan como dos facetas de una misma identidad: la que se muestra hacia el exterior y la que se asume sin filtros en la intimidad. Natalia.
Robert, perteneciente a la serie Cyborg, es un dibujo de estructura clara y lenguaje gráfico reconocible dentro del estilo de Iñaki. La obra representa un robot con brazo elevado como si recibiera ovaciones. La paleta es deliberadamente reducida, apoyada en tonos neutros con acentos cromáticos mínimos. El protagonismo recae en la línea: recta, quebrada y superpuesta. Las capas de trazos generan profundidad y construyen el volumen sin recurrir al sombreado tradicional. Estas superposiciones producen un efecto de movimiento mecánico, sugiriendo funcionamiento interno, energía y continuidad dinámica en la figura, con un fondo lineal que enfatiza ritmo, orden y carácter tecnológico. Natalia.