Este cuadro destaca por su composición clara y estructurada, en la que se integran varios elementos de carácter simbólico. Titulado Dos , presenta a dos personajes fácilmente reconocibles: un padre y su hija. Los vínculos entre ambos se sugieren mediante recursos cromáticos, como los mechones de pelo azul o las formas negras que aparecen en sus cuerpos, estableciendo una relación visual directa entre las figuras. Más allá de este primer plano, la composición se amplía. Al fondo, se distinguen formas que podrían insinuar una tercera figura, quizá la de la madre, que parece sostener un número romano II. En un plano aún más lejano, aparece el sol que ilumina la escena. Natalia
Este cuadro representa a una pareja. La combinación de líneas y colores aporta una textura inesperada, que resulta impactante por su estética y su composición. El fondo, oscuro y plano, contrasta con los cuerpos claros, segmentados por tres capas de líneas que estructuran las figuras. Los rasgos —boca, nariz y ojos— se reducen a simples líneas verdes, enmarcadas por trazos rojizos que refuerzan su presencia. La joven, en primer plano, saluda con gesto alegre, mientras que el joven, situado detrás, apoya el puño cerrado sobre su hombro, manteniendo una expresión contenida. Natalia