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Entradas

Lila al atardecer

 En este intenso cuadro observamos a una joven en una postura relajada y serena, mostrando su larga cabellera mientras parece pronunciar unas palabras sin prisa.  La figura, construida mediante formas simples y contornos marcados, transmite quietud y presencia. La combinación de colores sólidos e intensos evoca la atmósfera del atardecer, tiñendo la escena de amarillos luminosos, rojos profundos, marrones cálidos y negros densos. Entre todos ellos permanece el lila, color que envuelve a Lila y le otorga una identidad propia.  Ese lila simboliza una belleza que parece escapar al paso del tiempo: permanece intacta, tranquila y silenciosa, ajena al movimiento fugaz de la luz y de las horas del día. Natalia.
Entradas recientes

Taller de creatividad "El arte difumina las fronteras" (09/05/26)

 El sábado 9 de mayo, de 11 a 13 h, se celebró, según lo previsto, el taller creativo “El arte difumina las fronteras”.  Fuera caía una ligera lluvia que aportaba serenidad a la mañana. Dentro, rodeados de obras de arte y envueltos en un ambiente de plena inspiración, adultos y niños se dejaron llevar dibujando, moldeando arcilla y creando delicados adornos de tela.  Las horas transcurrieron sin prisa, entre conversaciones, sonrisas y momentos compartidos, llenando el espacio de calma y armonía, propias de los instantes de auténtica plenitud. El taller se convirtió así en un pequeño refugio creativo donde cada participante pudo expresarse libremente y disfrutar del arte desde la sencillez y la emoción compartida. Natalia.

Inauguración de la exposición "El arte difumina las fronteras". La Nit de l'Art 2026 (08/05/26)

Hoy, a las 19 h, hemos inaugurado la exposición colectiva de seis artistas bajo el título El arte difumina las fronteras , dentro del marco de la Nit de l’Art 2026. Hemos celebrado el arte que trasciende límites y se enriquece con la diversidad de estilos, miradas y lenguajes visuales. De una gran amistad nació el deseo de crear una participación conjunta en la Nit de l’Art, dando lugar a un espacio de encuentro y diálogo artístico. Los visitantes han podido adentrarse en los universos de nuestros artistas: la luz y delicadeza de Alex, el imaginario onírico y narrativo de Manuela, el lenguaje sorprendente y gestual de Iñaki, la exploración introspectiva y experimental de Nazareth, el universo sensorial y textural de Medu y la capacidad transformadora de Elena, donde los materiales encuentran nuevas oportunidades y significados.  

Inauguración de la exposición "Raíces de Azogue" (25/04/2026)

Marta Miró García, investigadora especializada en el vínculo entre creación y malestar, presentó a las tres jóvenes y talentosas artistas —Manuela María Popescu, M. Dolores Ballestar Cabezuelo y Nazareth Sira Bracho—, quienes han logrado captar la atención del público con esta extraordiaria muestra conjunta. Raíces de Azogue se ha concibido como un espacio de tránsito entre lo visible y lo oculto, donde el espejo deja de ser un objeto para convertirse en símbolo: superficie de proyección, umbral de conciencia y dispositivo de revelación. En torno a él, la exposición despliega una reflexión sobre la mirada —propia y ajena—, la dualidad de la identidad y la naturaleza inestable de la verdad. Como el azogue de los espejos antiguos, las obras reunidas poseen una cualidad mutable y ambigua: reflejan, pero también distorsionan; muestran, pero también ocultan. La imagen deja de ser certeza para convertirse en proceso. Las tres artistas entienden la creación como un acto de indagación. En est...

Dos

 Este cuadro destaca por su composición clara y estructurada, en la que se integran varios elementos de carácter simbólico. Titulado Dos , presenta a dos personajes fácilmente reconocibles: un padre y su hija. Los vínculos entre ambos se sugieren mediante recursos cromáticos, como los mechones de pelo azul o las formas negras que aparecen en sus cuerpos, estableciendo una relación visual directa entre las figuras. Más allá de este primer plano, la composición se amplía. Al fondo, se distinguen formas que podrían insinuar una tercera figura, quizá la de la madre, que parece sostener un número romano II. En un plano aún más lejano, aparece el sol que ilumina la escena. Natalia

El contrapunto

Este cuadro representa a una pareja. La combinación de líneas y colores aporta una textura inesperada, que resulta impactante por su estética y su composición. El fondo, oscuro y plano, contrasta con los cuerpos claros, segmentados por tres capas de líneas que estructuran las figuras. Los rasgos —boca, nariz y ojos— se reducen a simples líneas verdes, enmarcadas por trazos rojizos que refuerzan su presencia. La joven, en primer plano, saluda con gesto alegre, mientras que el joven, situado detrás, apoya el puño cerrado sobre su hombro, manteniendo una expresión contenida. Natalia

Malena

En este cuadro podemos observar a Malena. Su cabeza descansa tranquilamente sobre su mano, en una postura sencilla y estable. La expresión de su rostro es tranquila, y su mirada parece fijarse en el horizonte. Los colores se entrelazan creando un juego de luces y sombras, con grandes superficies y pocos detalles que refuerzan la composición. Bajo la pintura se entrevén líneas de lápiz y bolígrafo: algunas acompañan las capas de color y otras quedan parcialmente ocultas. Los colores se superponen y se mezclan, como los pensamientos que invaden a la protagonista, generando una composición dinámica. Mientras tanto, Malena permanece impasible, con la mirada dirigida hacia ese horizonte donde todo parece converger. Natalia.