Ficha técnica Título: Espera Serie: Círculos Autor: Iñaki Horta Ciriza Año: 2026 Técnica: Acrílico sobre tela Medidas: 60 × 90 cm Estado: Obra disponible En la ciudad de las Puertas Redondas no había relojes. Nadie sabía cuánto duraba una hora ni cuándo terminaba una tarde. En las paredes de la estación colgaban grandes círculos morados, y cada uno se abría únicamente cuando llegaba el momento exacto. Nara llevaba tres días sentada frente al círculo más grande. Su abuela le había contado que, detrás de aquella puerta, aparecía todo lo que una persona había perdido por culpa de las prisas. A su lado esperaba Oren, un hombre alto que deseaba recuperar una palabra que nunca llegó a pronunciar. Un poco más atrás permanecía Ivo, con un pequeño equipaje. Él decía que había perdido un camino, aunque no recordaba hacia dónde conducía. —¿Cómo sabremos que ha llegado el momento? —preguntó Nara. —El círculo cambiará de color —respondió Oren. —O quizá desaparecerá —añadi...
Gia, gira sobre ti este asunto que difícilmente barrunto junto a mi familia que me lía y estoy en tu jungla de pelo ondeante y silbante.
Valiente ente, entre nosotros y vosotros. Atroz parece y siempre alguien perece o al menos esto parece en esa pared que es la red.
Sí, pienso en peces a veces y en que eres la caña y te bebo, o en un motor o en montón de cosas. Todas hermosas.
La rosa pincha, pero no me doy cuenta, solo me duele y quiero. La diferencia es la norma y somos diferentes. Nos autosugestionamos y salimos adelante. Con heridas y marcas, como no.
Si esto fuese la guerra me apuntaría para salvarte. Para relajarte. Para ver tu cara deshinchada y libre.
De viejecita serás extravagante y genial y yo lo quiero ver, por que verte libre me congratula.
Espero detrás en mi cueva y procuro hacerte sentir. No es pecado. Como dijo el cantante: "La palabra no es ilegal."
Soy sano, pero no me canso y huyo de los médicos.
Espero que leas esta carta.
Yo soy así, y elijo a mis amigas y espero que te parezca bien.
No es tu escultura lo que me traslada, es tu cuerpo simpático. ¿No es lo bueno? Esto es como una señal en la urbe.
Te quiero, Gia, y te quiero ver bien. Se responsable: parte de tu alegría es la mía.
Puede que no nos conozcamos, no casemos, pero conozco buenos bares y confío en gente sana y, filosóficamente hablando, deberíamos mantener la relación y probar a tomar una bebida juntos.
Ojalá tuviera una mano amiga, una casamentera para no perjudicarnos.
En esto, ni en aquello no se mente y aunque me parezca un poco o un mucho a Pinocho ¿Quién no quiere a Pinocho teniendo un buen corazón?
Si desapareces, espero que sea por buenas razones, este texto quedará y el retrato también así que te aguantas y si quieres, lo pones en el último cajón.
Iñaki, el guepardo iracundo.

Fantástico relato!
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