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Boris

Este dibujo se compone de tonos vivos y brillantes, donde predominan los colores primarios: amarillo, rojo y azul. Las formas son fluidas y onduladas, revelando una cara estilizada y abstracta.

La fuerza de los colores evoca un nombre: Boris, que significa “luchador”.

Cada una de las secciones es monocromática, excepto en la parte del cuello, donde se observa que el autor aplicó una capa de cera de color carne.

La intencionada separación por colores nos lleva a reflexionar sobre la intención del artista.

Si miráramos la cara de perfil desde la parte izquierda, solo veríamos un rostro azul. Sin embargo, los espectadores ubicados a la derecha del personaje representado verían una cara de color verde y pardo.

Quizás el autor deseaba transmitir que conocemos a las personas que nos rodean desde la perspectiva que ellas quieren mostrarnos: en el trabajo, son de una forma; en el círculo de amigos, de otra; y como pareja, completamente diferentes.

O tal vez tenía en mente el concepto del tiempo: pasado, presente y futuro. Si nos esforzáramos por observar nuestros pensamientos, veríamos que gran parte del tiempo lo dedicamos a analizar el pasado, intentando comprender cómo corregir errores o reviviendo los momentos más felices de nuestras vidas. Otra gran parte de nuestros pensamientos está en el futuro, donde nos preocupamos o construimos un porvenir mejor.

Todo esto ocurre mientras ignoramos el presente: conducimos confiando en que nuestro autopiloto nos lleve al trabajo, comemos sin apreciar los sabores y estamos en medio de la naturaleza sin ver su belleza.

“No sé exactamente quién soy; aún no lo he descubierto por completo. Sin embargo, cuando estoy contigo, no deseo estar en ningún otro lugar. Me fascina observar cómo cambia el color de tus ojos según tu estado de ánimo: se oscurecen cuando estás preocupada o enfadada, y se tornan un azul claro cuando estás relajada y feliz.

Cuando pienso en ti, te imagino rodeada de verde. Quizás sea porque a ambos nos gusta pasar tiempo haciendo senderismo, pero también porque, para mí, el verde representa la primavera, la esperanza y la felicidad.

Cuando estoy contigo el agua es rica, el aire es fresco, el sol es cariñoso e incluso la comida más sencilla se convierte en la mejor del mundo...

Me encanta cómo eres, como me haces sentir y quien soy, cuando estoy a tu lado.”

Natalia.

 

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