Ir al contenido principal

Yo, yo llorona

La caricatura en blanco y negro de estilo Art Brut

Reverso

"Me miro en el espejo y las lágrimas amenazan con desbordarse.

Veo un puño invisible que amenaza con llevarme a una silla de ruedas…

Mi rostro, escuálido y casi gris, refleja el cansancio de una vida que ha dejado huellas profundas. Los ojos, apagados y rodeados de ojeras, parecen espejos que reflejan la tristeza que llevo dentro. ¿Quién podría querer a alguien así, llorona?

La verdad, es que no quiero que me quieran, no quiero que me vean; quiero ser invisible.

A punto de cumplir los treinta, me doy cuenta de que no he visto nada hermoso. Mi vida ha sido una sucesión de sombras y penumbras. Soy como un agujero negro, atrayendo sufrimiento y maldad.

Quiero hacer el borrón y cuenta nueva, borrar las cicatrices que marcan mi piel y mi alma.

Si pudiera, tiraría de la cicatriz que cruza mi mejilla, arrancándola con cuidado para que no quede ni rastro.

Borraría el cansancio de mi rostro y encendería la mirada.

Pero el miedo, ese enemigo invisible, ha echado raíces profundas en mi alma. Me ha ayudado a sobrevivir, pero yo quiero más que eso. Quiero huir de esta distopia, quiero vivir. Quiero liberarme del miedo y encontrar la belleza en lo cotidiano.

Creo que ya he vivido lo malo de esta vida; ahora queda por vivir y conocer solo lo bueno. Me lo merezco.

Lo primero que tengo que hacer es perdonarme desde lo profundo de mi ser, por no cuidar ni proteger este cuerpo, pequeño y frágil, por no decir:  ”¡Basta!” y dejar que la gente haga lo que quiera con él.

Todavía no es tarde, todavía sigo respirando…

Voy a comer bien, para tener fuerzas y tomaré clases de defensa personal.

No voy a gastar dinero en maquillar las cicatrices, son parte de mí.

No quiero olvidar, quiero aceptarme tal como soy.

Voy a adoptar a este pobre gato, que me recuerda a mí misma. Le daré un hogar y mi amor. Sé que recibiré mucho más a cambio: todo el cariño del mundo, su ronroneo será la música que calmará el ritmo atormentado de mi corazón.

Voy a buscarlo, no puedo esperar más. ¡Gatito, ya voy!"

Natalia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Il Simbolo_Символ

  — Cos'è? — chiesi, tenendo davanti agli occhi una pietra dalla forma insolita. — È un simbolo, — rispose Anton. Anton aveva sempre il talento di mascherare la follia con la filosofia. Ma in questo c'era un certo fascino. Ora mi porgeva con sicurezza quel curioso pezzo di roccia, e io sentivo che nella mia vita stava per iniziare un'altra svolta assurda, ma importante. — Va bene, — dissi, — supponiamo che sia un simbolo. Simbolo di cosa? Anton sorrise ampiamente, come se aspettasse proprio questa domanda: — Di superamento, — disse. — Immagina che questa pietra siano i tuoi dubbi, le tue paure, la tua procrastinazione, la tua insicurezza. Sono pesanti, scomodi, ma reali. E invece di evitarli, li prendi in mano. Li studi. Cerchi di trarne vantaggio. Alzai un sopracciglio: — D'accordo. Ma come mi aiuterà? Non posso semplicemente smettere di avere paura. Anton sorrise con un'espressione divertita: — Certo che no. Nessuno può, avere paura è normale. Ma...

Falsa tristezza_Фальшивая грусть

Questo quadro, realizzato nello stile Art Brut, cattura con la sua esecuzione ingenua ed espressiva. A prima vista può sembrare semplice, ma nelle sue linee si sente una profondità di emozioni. I contorni semplici ma espressivi del viso e delle mani creano una sensazione di tristezza e alienazione, e l'approccio minimalista amplifica questa impressione. Quest'opera sembra invitare lo spettatore a riflettere sulle emozioni e sui sentimenti mostrati che in realtà possono essere una recita per il pubblico.

The Fading Edge of Summer_Тонкая грань лета

  After the farewell evening, Theo and his old school friend Sam finished packing and set off for a week-long hike in the mountains. Theo was fiddling with his seat belt, while Sam drove with easy confidence, taking them further and further toward the peaks. “Relax,” Sam drawled. “That’s what makes it an adventure. Don’t worry — we’ve got a map, the GPS works just fine, so we can always find our way back.” “Man, I wish I had your optimism…” Theo sighed and turned to look out the window. For a while, they drove in silence. “Sam…” “Mmm?” Sam murmured, eyes still fixed on the road. “Have you ever wondered… what happens next?” “What do you mean?” “Well… I just realized that everything changes, whether we want it to or not.” He paused for a moment. “I’m not the kid I was ten years ago. Ray, Min Lai and me … we’ve all grown up, everyone’s got their own stuff now, and I’m afraid we’ll slowly drift apart. “No more swimming in the ocean until our lips turned blue, no more ...