¿Por qué durante siglos las figuras no parecían reales? Ante una pintura medieval es fácil pensar: «todavía no sabían representar bien el cuerpo». Pero esa explicación se queda corta. La Edad Media reúne siglos, territorios y tradiciones muy distintas, y muchas imágenes no intentaban imitar lo que vería un ojo en una escena cotidiana. Su trabajo era hacer reconocible una historia, señalar la importancia de una figura o acompañar una práctica religiosa. En el artículo anterior vimos que una imagen puede servir para algo más que decorar o parecerse a la realidad. La función del arte ayuda también a entender por qué algunas figuras medievales son frontales, rígidas, alargadas o poco profundas. Parecer real no era siempre la prioridad Un icono bizantino no funcionaba como un retrato moderno. Representaba a Cristo, la Virgen, los santos o episodios sagrados y podía formar parte de la oración. El Metropolitan Museum explica que los iconos podían ser pequeños objetos personales, tríptico...
Si pensamos en arte prehistórico, probablemente imaginemos bisontes pintados en Altamira. Pero cuando aquellos bisontes fueron realizados, los seres humanos llevaban decenas de miles de años creando imágenes . El origen del arte es mucho más antiguo, más diverso y también más misterioso de lo que parece. No sabemos quién fue el primer artista ni por qué decidió dibujar. Pero la arqueología permite reconstruir una parte fascinante de esa historia. Antes de pintar animales ya hacíamos dibujos abstractos Uno de los dibujos más antiguos conocidos apareció en la cueva de Blombos, en Sudáfrica. Tiene unos 73.000 años . No representa un mamut, una persona ni una escena de caza. Son varias líneas rojizas cruzadas, parecidas a un pequeño entramado, trazadas deliberadamente sobre una piedra. Para hacerlas se utilizó ocre rojo , un mineral rico en óxido de hierro que puede emplearse como pigmento. El hallazgo es importante porque demuestra que aquellos Homo sapiens ya realizaban marcas gráficas i...